Por Lucio Walter Erazú
Reside en Santa Victoria Oeste (Salta) lugar donde estudia y conduce el programa radial “poetas callejeros” afirmando que: “la poesía se hace hablando con el pueblo”.
Dueña de un lirismo que ama y vuela con mariposas impregnada de soles. Tiene la frescura de su adolescencia y la pasión por la palabra escrita.
Dibuja, pinta y modela sus versos dejándose conducir por mágicos e inagotables senderos de la fantasía .
El amor, la vida y la muerte temas abordados en el conmovedor acto de vivir enumerando días de plenitud en un mes Abril.
Los poemas de Maria Celeste se levantan desafiante a las adversidades y a la mediocridad.
La poesía no tiene tanta prensa como la frivolidad cotidiana, ni la espectacularidad de la Torres Gemelas, o los salvajes bombardeos en Irak.
A pesar de toda la irracionalidad humana. La poesía quedará como último testimonio de belleza y comunicación que justificará la existencia de esta civilización.
Maria Celeste escribe, recita en voz baja. Seduce con sus versos, los habita con Dioses y el fuego sagrado de la Libertad.