Grandes Héroes de nuestra Historia

JOSÉ GERVASIO DE ARTIGAS

 

Por José de Guardia de Ponté

Introducción:

Muchos le llaman  “Padre de la patria uruguaya” y hasta el “Paladín de los Orientales”  pero en realidad nunca fue su intención. Era el soñador más legítimo de la “Patria Grande”. Su lucha fue la de unir todos los pueblos, todas las culturas, todos los colores y todas las pasiones de América bajo una sola bandera: “La de la LIBERTAD”.

Más allá de su papel como líder militar durante las guerras de la independencia, los conflictos con el centralismo porteño y las invasiones portuguesas, Artigas se destaca por su profunda ideología federalista y sus valores fuertemente arraigados en la justicia social y la soberanía popular. 

Su figura trasciende las fronteras uruguayas, inspirando las nobles ideas de la emancipación, la independencia y la soberanía en toda América Latina. 

Este artículo más que una biografía pretende adentrarse en el Artigas arquetipo de emancipación, analizando no solo sus acciones, sino más bien sus ideales, y el impacto duradero de su legado en la configuración política e ideológica del pueblo uruguayo en particular y toda la américa en general. 

Su lucha por la autonomía de los pueblos lo convierte en un referente indiscutible de la historia latinoamericana porque antepuso como valor fundamental los intereses y derechos de los hombres y las mujeres de américa a los de cualquier otro interés o ideología, consolidando su imagen como "El Padre de la igualdad de los americanos” ".

Formación:

José Gervasio Artigas nació en 1764 en la ciudad de Montevideo, entonces perteneciente al Virreinato del Río de la Plata.  Aunque su origen social no pertenecía a la élite colonial, su entorno familiar le permitió acceder a una educación básica, lo que le brindó para su tiempo poseer una sólida formación intelectual.  Sin embargo, su verdadera educación provino de la observación directa de las injusticias sociales y las desigualdades que imperaban en la sociedad colonial. 

La Colonia del Sacramento, donde pasó gran parte de su juventud, le brindó una perspectiva privilegiada de la realidad social, política y económica de la época, observando de primera mano la opresión a los sectores populares por parte de las autoridades coloniales y la élite criolla.  Estas experiencias tempranas, marcadas por la injusticia, fueron cruciales en la formación de su ideología profundamente arraigada en la defensa de los derechos del pueblo y la búsqueda de una sociedad más justa e igualitaria. 

Su temprana participación en la milicia también le brindaron una perspectiva estratégica y una comprensión de las dinámicas del poder que se convertirían en herramientas fundamentales en su posterior liderazgo.

De Soldado a Líder Revolucionario

Ingresó al ejército en 1797, a la edad de 33 años, con el rango de teniente. Se unió al Cuerpo de Blandengues, una unidad militar encargada de la seguridad de las fronteras.

En 1806, durante la primera invasión británica al Río de la Plata, Artigas se destacó en la defensa de Buenos Aires.  Su unidad estaba originalmente destinada a la frontera con Brasil, pero él solicitó participar en la reconquista de la capital.  Su petición fue aceptada, y Artigas jugó un papel importante en la expulsión de los sajones.

La segunda invasión británica en 1807 llevó a la caída de Montevideo.  Artigas fue capturado, pero logró escapar y se refugió en el campo. Allí, organizó grupos de gauchos y comenzó una guerra de guerrillas contra los invasores.

Luego de la derrota inglesa y la recuperación de Montevideo por los españoles, Artigas fue ascendido a capitán en 1809.

Llega 1811 y con el inicio de la Revolución de Mayo en Buenos Aires, Artigas se unió al movimiento independentista.  Desertó de la guarnición española en Colonia y se puso a disposición de la Junta de Buenos Aires. Otros patriotas como Pedro José Viera, Ramón Fernández  y Venancio Benavídez se le sumarían al grito de “ libertad al pueblo oriental”. Muchos más se sumarían: gauchos e indígenas engrosarían sus filas hasta formar un verdadero ejército popular que vencerían a los españoles en la “batalla de las piedras” poniendo luego sitio a Montevideo hasta que fue traicionado por el Primer Triunvirato porteño que firmaría sin consultarle un armisticio con el gobernador realista sitiado Javier de Elío.

Artigas y su ejército se retiraron a Entre Ríos y detrás de ellos infinidad de familias que emigraron por miedo a la represión realista, este movimiento se le conoció como el “éxodo oriental”.

Esta situación permitió a los españoles solidificarse en el territorio amén que permitió una invasión portuguesa del Uruguay.

Con la caída del primer triunvirato, Artigas reconquistó nuevamente parte del territorio perdido y avanzó nuevamente para sitiar Montevideo.

Al inaugurarse la Asamblea del Año XIII, la Banda Oriental eligió sus representantes en un Congreso y con instrucciones precisas de Artigas, llevaron su impronta  federalista y revolucionaria exigiendo la inmediata declaración de la Independencia, una constitución republicana, la libertad civil, la separación de la religión en cuestiones políticas, igualdad de todos los ciudadanos y gobierno central con respeto a las autonomías provinciales con el establecimiento de la capital fuera de Buenos Aires.

La Asamblea influenciada por los diputados porteños, rechazó a los diputados orientales. José Rondeau convocó otro Congreso Oriental para elegir nuevos diputados y Artigas rompió abiertamente relaciones con Buenos Aires. El Director Supremo Gervasio de Posadas lo declaró «traidor» y puso precio a su cabeza.

Carlos María de Alvear, presidente de la Asamblea, temía una alianza entre Artigas y San Martín quién también exigía la independencia, por lo que puso todos sus esfuerzos para enemistarlos y por medio de argucias y calumnias los mantuvo distanciados.
Las clases dominantes criollas veían con muy malos ojos el reparto de tierras y ganado entre los sectores desposeídos concretado por Artigas en la Banda Oriental y temían que su enorme popularidad como sus ideas se extendiera al resto de las provincias. Veían en estas acciones un peligroso ejemplo que promovía una revolución más allá de la independencia del reino español sino también un serio cambio en la estructura social.

Documentación fidedigna nos llega a nosotros para comprender las ideas federales de José Gervasio de Artigas: “Tomando por modelo a los Estados Unidos yo quería la autonomía de las provincias, dándole a cada estado un gobierno propio, su constitución, su bandera y el derecho de elegir a sus representantes, a sus jueces y a sus gobernadores entre los ciudadanos naturales de cada estado. Esto es lo que yo había pretendido para mi provincia y para las que me habían proclamado su protector. Hacerlo así habría sido darle a cada uno lo suyo”.

La Liga de los Pueblos Libres

La Liga de los Pueblos Libres, fundada por José Gervasio de Artigas en 1815, fue un proyecto político y militar que buscaba construir una república independiente en el Río de la Plata, basada en la unión de los pueblos y la soberanía popular.

Orígenes y Contexto Histórico:

En 1815, Artigas proclamó la "Liga Federal" para unir los pueblos del interior del Río de la Plata, Uruguay, Entre Ríos, Corrientes, Misiones y Santa Fe bajo un gobierno autónomo.

La Liga se basaba en el federalismo, la soberanía popular, la defensa de los derechos del hombre y la protección de los indígenas.

En este contexto Artigas promovió una serie de medidas revolucionarias, como la reforma agraria, la educación pública y la defensa de la libertad de culto. Se formó una especie de mercado común regional en el que se protegía a los productores locales y se fomentaba la agricultura a través del reparto de tierras, animales y semillas. No pagaban impuestos las máquinas, los libros y las medicinas y derivaba el comercio del Litoral al puerto de Montevideo.

El 29 de Junio de 1815, Artigas convocó en Arroyo de la China, hoy Concepción del Uruguay, un Congreso formado por diputados por la Banda Oriental, Corrientes, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y Misiones. Proclamando la independencia de España y tomando como símbolo nacional una bandera tricolor, azul y blanco atravesada por una franja roja, símbolo del federalismo.

Al congreso de Oriente asistieron representantes de todas las provincias que integraban la Liga de los Pueblos Libres en el marco de un proceso emancipador y fundacional para la historia del federalismo, donde se consolidaron tempranamente los valores democráticos de soberanía popular, autonomía provincial y, en palabras de Artigas, “Libertad en toda su extensión imaginable”.

Solo hay constancia documental de que el Congreso se reunió en dos oportunidades: en la sesión de apertura, el 29 de junio de 1815, y en la sesión de clausura, ocurrida el 12 de agosto de 1815, cuando los delegados informaron al Congreso sobre su misión, y fue disuelto por Artigas.

Los documentos muestran que Artigas convocó a este Congreso para tratar sobre la Independencia y un arreglo con Buenos Aires, ante la creencia de que estaba por llegar una expedición naval española.

Este Congreso es considerado como el primer congreso independentista en las provincias del exvirreinato del Río de la Plata. Como las actas del congreso se perdieron o fueron destruidas convenientemente, la Independencia declarada en 1815, un año antes del Congreso de Tucumán, se prueba por una carta que le enviara Artigas al director supremo Juan Martín de Pueyrredón el 24 de julio de 1816 informando de dicha declaración.

A pesar de su éxito inicial, la Liga enfrentó dificultades para consolidarse. Los intereses de las potencias europeas, la rivalidad entre los caudillos locales y la falta de apoyo de las provincias del interior contribuyeron a su debilitamiento.

A fines de 1819 la Liga estaba entre dos fuegos, por un lado los porteños y por el otro los portugueses. Se concibió un plan militar. Artigas atacaría el campamento portugués en Río Grande mientras que las fuerzas de Entre Ríos y Santa Fe atacarían Buenos Aires. Pero mientras el caudillo de Santa Fe, Estanislao López, y su compañero de Entre Ríos, Francisco Ramírez, invadían exitosamente Buenos Aires y triunfaban en Cepeda, Artigas era derrotado por los portugueses en Tacuarembó. Aprovechando esta situación de debilidad de su antiguo jefe, los caudillos, ya sobornados por los ricos comerciantes porteños, firmaron a espaldas de Artigas el Tratado del Pilar, abandonando a su suerte al caudillo oriental.

Ante la traición, Artigas decidió unir sus escasas fuerzas con las de Corrientes y Misiones. Entró en Entre Ríos dispuesto a someter a Ramírez, pero fue derrotado definitivamente en “Las Huachas” y debió marchar hacia el exilio en el Paraguay.
Después de tres décadas de exilio obligado paraguayo por las amenazas de matar a toda su familia, Artigas murió a los 86 años, un 23 de setiembre de 1850.

CONCLUSIÓN

Diferencias entre independencia y emancipación en américa

La palabra INDEPENDENCIA deriva del latín "in" (negación) "dependere" (colgar de arriba, estar debajo de). y EMANCIPACIÓN es un termino jurídico romano "emancipare" (librarse de la patria potestad o autoridad paterna). Esta palabra deviene de "mancipium" que significa sujetado con la mano.

Si bien son términos que se consideran sinónimos también se pueden analizar sus diferencias. El término de independencia está muy relacionado con la política y significa la condición de autonomía, soberanía, carencia de subordinación de un sujeto de otro del cual dependía. Se entiende por emancipación a la acción que permite a una persona o grupo de personas acceder a un estado de autonomía por cese de la sujeción, vasallaje o esclavitud a alguna autoridad o potestad.

La palabra independencia está más conferida a los estados o países y emancipación al derecho de las personas.

En el caso de la historia americana y la revolución que llevó a la conformación de países independientes de los reinos europeos que mantenía colonias, se puede decir y/o hablar de independencia pero no tan así de emancipación.

Otra cuestión interesante a analizar es si esa independencia política también significó una independencia cultural. O bien, buscar establecer diferencias entre la "independencia”, definida como meta propia de las oligarquías criollas y la “emancipación”, definida como la liberación de sectores oprimidos por clases dominantes.

Las cuestiones de la independencia tenían, antes que nada, serios y claros objetivos políticos y económicos pero si hablamos de emancipación la cuestión se complica ya que están muy ligados los pensamientos filosóficos, "las ideas" que son, quizás, las fuerzas más poderosas que inventa el ser humano; las ideas viajan en el tiempo, entran en los corazones, transforman los pensamientos, inflaman las pasiones, generan utopías, hacen que las personas se entreguen por completo a una causa; por esta razón, podemos decir que detrás de una "causa" hay una "idea".

En lo político EUROPA vivió un cambio sustancial, el paso del poder de la monarquía a la burguesía capitalista, y el mecanismo ideológico será el liberalismo. Entre tanto, en lo social, vemos transformaciones radicales que se producen gracias a las ideas de la ilustración. Por esta razón la filosofía llega a ser mucha más poderosa que las armas y más revolucionaria que cualquier guerrero. En palabras de ….  “Primero se gestan las ideas y luego las revoluciones".

Y serán las ideas de la Ilustración, a través de Francisco de Miranda, las que animarán e instigarán los procesos de independencia de América Latina, lo seguirán los Simón Bolívar, José de San Martín, José Gervasio de Artigas, Manuel Belgrano y Martín Miguel de Güemes, pero.... serán también los imperios europeos que moverán las piezas políticas para permitir o no las independencias adecuadas para sus intereses.

Los libertadores como Artigas o Güemes buscaron emancipar a las multitudes, los filósofos intentaron emancipar las conciencias. pero serán los imperios europeos los que manejaron las independencias y aplastarán las emancipaciones inconvenientes.

En definitiva, en referencia a la consideración de los términos “independencia” y “emancipación”, se realiza una diferenciación que en la historia oficial se suele mantener en la más cómoda de las confusiones.

Así como fue la dinámica oprobiosa de la conquista y la colonización impuesta a la fuerza por España, reflejada a través de la violencia, el saqueo y la domesticación religiosa, que innegablemente son la razón de la inconformidad que incubaron los procesos de independencia, así fue también la estrategia de colonización moderna que marcó la económica y con la complicidad de las oligarquías criollas, llevaron a cabo los imperios de Inglaterra y Francia para impedir todo intento de verdadera emancipación de los pueblos americanos.

Para terminar, Artigas, con su gran visión de estadista y honesto político, nos advirtió que lo único que quería Buenos Aires era dominar como un imperio las provincias unidas, ser fiel a los usurpadores europeos de turno y fundamentalmente explotar al país para sus propios intereses comerciales.

Con Artigas murieron los ideales más nobles de la revolución, la igualdad fundamentalmente, la solidaridad y la hermandad de los pueblos de américa.

EMANCIPACIÓN, quizás nos podríamos preguntar si está pendiente.

José de Guardia de Ponté


Memorias del Gral. Paz:  https://elhistoriador.com.ar/jose-gervasio-artigas/

https://vallemaria.gob.ar/?q=content/aniversario-del-congreso-los-pueblos-libres-1815-0

https://argentinahistorica.com.ar/intro_archivo?tema=11&titulo=33&subtitulo=49&doc=62

 

 

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